Noches de adrenalina, obra fundamental de la poeta peruana Carmen Ollé, se erige como un hito de la poesía contemporánea en lengua española, destacando por su audaz exploración del deseo, el cuerpo femenino y la subjetividad en un entorno a menudo asfixiante. A través de un lenguaje descarnado y directo, Carmen Ollé rompe con las convenciones literarias de su tiempo, transformando la experiencia cotidiana y los rincones más íntimos de la existencia en un espacio de resistencia, donde la vulnerabilidad se convierte en una herramienta potente para cuestionar los roles impuestos a la mujer en la sociedad.
La arquitectura del poemario funciona como una suerte de diario de viaje existencial, en el que la autora transita por geografías físicas y mentales, desde las calles de Barcelona hasta los recuerdos de una Lima percibida como un «corsé de acero». Con una voz que oscila entre la confesión personal y la crítica social, Noches de adrenalina logra capturar la complejidad de la identidad femenina en un mundo fragmentado, invitando al lector a ser testigo de un proceso de «desnudez» intelectual y emocional que, décadas después de su publicación, mantiene intacta su capacidad de interpelar y subvertir al lector.
He aquí una pequeña selección.
***
De mis contemporáneos me alejan las dificultades de no ser
trivial.
En la Gare du Nord cerré los ojos muy fuerte.
Vi París después de un viaje largamente sentada
en la butaca del ferrocarril con la pequeña en brazos
y la torre Eiffel partida por la niebla.
¿Qué son los Campos Elíseos o la Gioconda sino el ménage
delegado a las jóvenes muchachas del Tercer mundo?
Lavar pisos
refregar las estrellas.
En un café del metro Odeón: una amante de Neruda
se divorcia y va en busca de una vida auténtica.
Su ex marido un solvente ingeniero la manda a paseo
y el pintor vagabundo y la dama burguesa nos filman
unos instantes de llanto y risa que encuadran
matemáticamente con el capuchino y el croissant al paso.
Evelyne era más suave
en su taller la madura holandesa nos mostró sus cueros
mi compañero dijo: –el grado cero de la pintura–
figuras de piel oscura
tonalidades de gris
y naranja
formas de vientre
de arco iris
África en pleno
Picasso decadentoso
o más tocable
claroscuro sobre
materia-materia
Venus estreñida arte analítico ubicar la vagina
y proyectarse en la página o en el pellejo del burro
lanzar dados
abrir el esfínter de la Venus.
Evelyne no trabaja la materia-alusión
Evelyne: –el arte es mi droga–
el «para sí» es obsceno.
¿Escribir es una veleidad que dice o disiente
para una mujer casada?
¿Silvia Plath y su Hollywood sin ventanas
o las cartas revolucionarias de Diane di Prima?
La tierra pide ayuda, nuestros hermanos /
y hermanas arrinconan su infancia, se preparan /
a la lucha, qué opción tenemos sino
la de unirnos a ellos, en sus manos /
está la supervivencia del mismo planeta
la salvación / del sistema solar
¿La liberación del planeta parte de mi liberación
y esta necesidad es elitista?
Un cuerpo que sufre insoportablemente exige
al margen del sistema solar y las estrellas
su liberación inmediata.
***
Tat
30 años irreversibles
2 o 3 décadas de recuerdos como islas de piedra
la edad en que si no avanzamos o nos movemos hacia una
meta nos devorarán las generaciones.
Entregadas al que-hacer, desesperadas o en busca del
amante ideal
decido partir sin metas
no hay Hacia
sino ¿Dónde?
Y ¿por qué debo aniquilar mi dulce experiencia espontánea
en razón del futuro incierto?
Anoche besaba a mi hombre le suplicaba una nueva pose
descontada la excitación me faltaba un poco de aire por
cierta contrariedad en la nariz para mantenerme de cúbito
dorsal
la pose es el esquema que traduce
la manera de constituirse en «los de arriba» o «los de abajo»
hombros –giba –senos colgantes –orificios dentales
¿Soy yo esa viejita para dentro de 40 años?
Mi abuela se miraba a los 80 con resignación sin rabia
sin lamento, tuvo tiempo de reconocerse en el cambio
y no le correspondía ninguna rebeldía.
La sonrisa de la Mona Lisa indica el camino del envejecimiento
detenido por las cremas
los labios de la libertina y los de la distinguida tiñen
de púrpura los bordes de la sábana y también traducen
risa-volcán-gasto versus economía-sensualidad a dosis
con sus carcajadas o murmullos.
Escucho en el piso alto las risas de los vecinos
gemidos ruidos de catre risas congeladas por el aburrimiento
que caen al mar
las nadadoras desnudas y espléndidas se deslizan por la
orilla, entre los faros caminan tomadas de la mano
y vuelven al mar misteriosas y simples
admiro sus omóplatos anchos en la noche
y recuerdo mi timidez
en Lima la belleza es un corsé de acero.
***
Amor – suciedad de las partes – regocijo de los genitales
¿nuestros hermosos vacíos son de índole melancólica?
o bajas de presión – elevación de temperatura – aceleración
del pulso –oh materia fisiológica– orgánica del despertar:
aliento seco y ácido – topología del sufrir inflamaciones
hepáticas – filosofía del morir: nostalgia que rebalsa
la noche y su dinámica – embolia – abandono – ancianos
al cristal de una ventana lluviosa
y risa – carcajada – cascajo – fierro – óxido
distensión de los músculos bucales
alteración de la retina – hinchazón del vientre
y crisis: ¡CRAC!
y CRAC:
rotura de la imagen.
[Caracol de Tinta es un espacio de escritura pausada y reflexiva donde ofrecemos una mirada profunda sobre las obras, reseñas y entrevistas con personalidad. Exploramos la cultura con curiosidad y sin atajos, convencidos de que lo importante no es la velocidad, sino la huella que dejamos en el proceso].